Pinilla, Madrid 2010-2012

En la serie Pinilla represento el paso del tiempo, con una mirada nostálgica de mi tiempo, de mi espacio, de mi recuerdo y de mi vida.  Más introspectiva, con cierta tristeza del presente, como deterioro y desencanto de la existencia y de las cosas (paredes agrietadas, papeles pintados desgajados, desconchones, huellas, viejos cables inservibles…) A modo de bodegones, elementos solitarios desfilan por escenarios deshabitados.